Colonia Guerrero

La Colonia Guerrero es una de las primeras colonias que se fundaron durante el siglo XIX en la parte Oeste de la Ciudad de México, y su trazo abarca parte del barrio prehispánico de Cuepopan.

Se caracteriza por ser una zona popular de apartamentos y vecindades, muchos de los cuales fueron construidos a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, y por incluir algunos monumentos y sitios de interés histórico, como el Templo de San Fernando y el mausoleo de Benito Juárez.
Originalmente se llamó colonia Bellavista y de San Fernando, y se formó en el potrero que perteneció al Colegio de Propaganda Fide de San Fernando. Data de alrededor de 1873, año en que el presidente Sebastián Lerdo de Tejada ordenó la ampliación del Paseo de la Reforma.

La colonia Guerrero está íntimamente ligada a la historia de la ciudad. Sus terrenos formaron parte del viejo barrio mexica de Cuepopan. El primer templo que se fundó en el rumbo fue el de Santa María la Redonda, que data de 1524, aunque posteriormente se le hicieron mejoras notables. Por ejemplo, su rotonda es de 1667, de allí que el pueblo, degenerando el vocablo, la conoce desde entonces con el nombre de Santa María la Redonda. La parte posterior se concluyó en 1735. Las primeras casas de esta colonia datan de finales de la segunda década del siglo XIX. La demolición de parte del Colegio de San Fernando, que permitió en 1860 abrir el Paseo Guerrero (hoy Eje Guerrero), facilitó el crecimiento de la colonia.

Las estaciones del Metro de la Ciudad de México que se encuentran en la colonia son: Buenavista (estación), Garibaldi (estación), Guerrero (estación) e Hidalgo (estación). En el 2011 se terminó la construcción de la línea tres del metrobus, la cual cruza el eje de Guerrero, donde cuatro de sus estaciones nos permiten llegar a las calles de la colonia, estas son: Ricardo Flores Magon, Guerrero (trasborde al metro), Mina e Hidalgo (conexión al metro), este medio de trasporte también incluye una línea que está interconectada con la línea uno del metrobus, la línea ocho del metro y con el suburbano, en la estación que lleva el nombre de Buenavista, que se consolida así como una terminal central del trasporte de la ciudad de México.